Cinco cosas que tienes que saber si vas a trabajar con una agencia creativa

De cuando en cuando, aprendes algo. Por eso, este post no habla de la metodología o los resultados que pueden ofrecerte unas y otras agencias digitales más o menos creativas. Más bien, nos centramos en la «intendencia». En el día a día. Porque sí, una agencia puede enamorarte con esa propuesta tan rupturista y loca pero luego, ay, en el día a día, todo se tuerce.

Así, del trabajo de estos años, de clientes con necesidades pequeñitas a clientes con necesidades gigantescas, hemos extraído cuatro o cinco cosas clave que, como cliente, debes valorar para colaborar al ciento por ciento con una agencia que convierta tus deseos en piezas creativas que lo molan todo.

Entonces, tanto si queréis trabajar con nosotros como con cualquier otra agencia, os dejamos unos cuantos básicos que hemos aprendido. Cosas, casi de perogrullo, pero capaces de ahorrarte tiempo, dinero y disgustos. Que de todo hay.

Que ninguna agencia sea dueña de tu nombre.

Es algo fundamental pero muchos clientes no le dan importancia. Algo tan importante como el dominio de tu web o el registro de la página en redes sociales, tiene que hacerlo alguien clave en la empresa. Ya no porque sea tuyo, que también, sino porque si cambias de agencia con la que trabajar te ahorrará bastante quebraderos de cabeza. Aunque haya agencias «que hacen de todo», lo suyo es que ese tipo de cosas «las hagas tú». Y no es que porque el mundo esté lleno de mala gente, sino porque al final es mucho más sencillo tener la información en tu poder y manejarla a tu antojo.

Además, cambiar el titular de un dominio es un trámite, que aunque sencillo y gratuito, hay que hacerlo.

La escritura ha evitado más de una guerra.

– Me dijiste que me pagarías 3 cabras si te construía la cabaña.
– ¿Que yo dije qué?

Lo siguiente que se recuerda son las manos de color rojo sangre decorando aquella vieja cueva. Quizá por algo así nació la escritura: como los humanos somos de memoria difusa y las llamadas (lo que escuchamos o nos dicen) empezamos a olvidarlo a los cinco segundos de colgar es mejor tener algo que nos haga recordar.

Por eso, y aunque a nosotros nos encante hablar, pero hay muchas cosas que es mejor dejar todo por escrito. Siempre, pero siempre, se ahorra tiempo (¿os he hablado ya de eso de que el tiempo es dinero?) al solicitar cambios a tu agencia a través de un correo electrónico que por teléfono:

  • En primer lugar, la agencia tendrá un listado escrito de lo que quieres y no se le podrá pasar nada por alto.
  • En segundo lugar, mientras escribes el correo es probable que tú mismo te des cuenta de que hay algo más que necesitas, o algo que realmente te gusta como está.
  • En tercer lugar, no interrumpes con una llamada algo que podía solucionarse con un mail.

El arte de entenderse

Igual que un Fórmula 1 no es el mejor coche para conducir por la montaña, no todas las agencias creativas valen para todos los negocios. En algo que basado, como el diseño y la comunicación, en las percepciones, los gustos y la utilidad, las dos partes tienen que moverse en un tono similar para que las cosas fluyan.

Puede ser que quieras algo pragmático que funcione y la agencia quiera reinventar la rueda hasta al escribir un mail. Posiblemente no caséis. Puede ser que tengas un negocio muy gamberro y una agencia más tradicional te corte las alas. O al contrario, que tu empresa necesite una agencia que haga de contrapunto a nivel creativo. Porque, a veces, nos enamoramos de las acciones de los otros pero… ¿Seríamos capaces de llevarlas a cabo con nuestra cultura empresarial?

Si contratas a una agencia… Confía en su experiencia

Si te subes a un avión, confía en el piloto. Y así sucesivamente. Está muy bien tener criterio y gusto -vamos, es fundamental-, pero si contratas a alguien para hacer un trabajo es porque confías en que haga ese trabajo. Ni tú debes aceptar todo lo que te proponga la agencia ni la agencia tiene que ceder en todo lo que digas. De hecho, es una buena noticia que te digan que no. Significa que las personas con las que trabajas confían en su trabajo, lo conocen y no quieren hacer algo que su experiencia les dice que no es lo correcto. Lo facil es hacer las cosas como tú quieres. Lo dificil, hacerlas como verdaderamente deben ser.


Ten TODA la información a mano.

En un proyecto de diseño o comunicación la información es clave. El contenido, en general, desde textos a fotos pasando por tarifas, ingredientes o lo que fuere, es clave. De hecho, lo fundamental es tenerlo todo bien claro antes de ponerse a diseñar nada para que, al comenzar el proceso de diseño, todas las cartas estén encima de la mesa. Ten en cuenta que, cuando modificas un diseño o un texto no se trata simplemente de cambiar una cosa por la otra, sino que puede que todo el castillo de naipes que articula esa estructura se vaya al garete.

¿Algo más? Se nos ha olvidado algo y crees que debería estar en esta lista… ¡Adelante! Déjalo escrito en un comentario y así… ¡Lo tenemos en cuenta! 😉

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