Cómo elegir la tecnología para el desarrollo de tu web

Ya hemos visto en el anterior post lo básico a tener en cuenta para poder hacer el desarrollo de una página web para tu empresa.

Pero antes siquiera de pintar una línea de código tienes que tener en cuenta estas cosas que te vamos a decir. Serán fundamentales para el desarrollo de tu web, porque ya estamos hablando de tiempos, dineros y, sobre todo, de la posibilidad de tener una web que sirva para tu negocio.

Primero: tus objetivos de negocio

Antes siquiera de plantearnos nada, para tu nueva web has de fijarte unos objetivos. ¿Por qué? Porque eso va a ayudarte a focalizar el esfuerzo en lo que necesitas.

¿Quieres estar simplemente en buscadores para que cuando alguien busque por el nombre de tu empresa te encuentre fácilmente y te pueda llamar? Hay soluciones.¿Quieres algo más avanzado con un formulario que se conecte al CRM de tu empresa? Hay otras soluciones. ¿Que además quieres vender online con un catálogo de elementos que tienes en stock? Más soluciones aún.

Con este primer rato que eches con un papel y un bolígrafo vas a tener mucho avanzado, porque a quien le pases el briefing de tu nueva web le estarás ayudando no sólo a comprender el proyecto, sino también a valorarlo correctamente y que pueda plantearte la solución más apropiada a tus necesidades.

¿Quieres que tu web sea viva?

La solución es el desarrollo de una web dinámica. No confundamos una solución dinámica con una web con muchas animaciones y música de fondo, no. Hablamos de la posibilidad de actualizar la web según sea necesario.

Foto de Markus Spiske vía Unsplash
Aunque las diferencias entre webs dinámicas y estáticas se han ido diluyendo con el tiempo, la verdad es que hay un momento para cada una de ellas. Como te comentábamos antes, si quieres simplemente que te encuentren y ofrecer un poco de información sobre tus productos y servicios, puedes hacer una página estática.

Un buen momento para utilizar una página estática es para la presentación de un producto o una campaña estacional (Navidades, os miramos a vosotras). Los tiempos de desarrollo se reducen mucho y podrá servirte para medir mucho mejor tus campañas.

¿Que quieres algo más como montar una tienda online o tener un apartado para colgar tus noticias o novedades? Entonces deberás optar por una web dinámica.

Esta te permitirá no solo tener una plataforma completa, sino también actualizar la información bajo demanda de una manera fácil, rápida y sencilla (al menos a priori), subir nuevas imágenes o contenidos según necesites o, si quieres, hasta cambiarla entera prácticamente en dos clics.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene una web estática?

Si empezamos por las ventajas, las páginas estáticas son habitualmente más rápidas tanto de desarrollar y diseñar como de cargar (y la velocidad de carga es algo que le gusta mucho a Google). Además, son perfectas para campañas como te comentábamos antes, ya que permiten su puesta en marcha de manera rápida.

A cambio, nos encontramos como desventajas que hacer cualquier cambio suele consumir más tiempo que en una página dinámica, pudiendo llegar a afectar incluso al diseño si hacemos cambios en la longitud del texto.

¿Y qué ventajas e inconvenientes tienen las webs dinámicas?

En general, las ventajas son muchas: permiten mantener el contenido vivo, de tal manera que puedas eliminar o cambiar aquellas cosas que, con el paso del tiempo, no tienen sentido ya.

Pero, además, permiten realizar estructuras complejas con poco esfuerzo, a través de plantillas de contenidos, permitiendo así que los visitantes de tu web tengan una experiencia muy similar cada vez que la visitan.

Además, están pensadas para dar soluciones sencillas a problemas de gestión complejos (una tienda online, por ejemplo) ya que se pueden integrar muchas soluciones para conseguir los resultados que queremos.

Aunque pueda parecer mentira, no hay ninguna solución que sea la verdad al 100%. Muchas veces se puede llegar a una solución de varias maneras diferentes y ahí es donde es importante conocer cuál es la experiencia del equipo que se encargue del desarrollo.

¿Qué tecnologías hay disponibles?

Sin que esto sea un listado inabarcable, vamos a ver qué opciones hay para que tu nuevo espacio online sea funcional y, a la vez, te permita escalarlo en el futuro, porque todos queremos que tu negocio crezca. Y tu web no puede quedarse atrás.

La primera de las tecnologías que te podemos recomendar es WordPress. Con ella trabajamos y estamos muy a gusto porque es prácticamente una navaja suiza.

Nos permite montar desde la web más sencilla hasta tiendas online con miles de referencias, pasando por blogs o estructuras de contenidos complejas. Además, la gran cantidad de añadidos (plugins en el argot) que se instalan y sin más funcionan, la convierten en una solución para muchas empresas que no necesitan grandes fuegos artificiales o una aplicación al uso.

WordPress tiene una cuota de mercado del 34,5% según los datos de W3Techs consultados cuando escribimos estas líneas. Esto lo convierte en la herramienta más usada en el mundo y subiendo. Por algo será.

Como te decíamos antes, hay varias herramientas para llegar a la misma solución, así que te damos unos cuantos ejemplos más de gestores de contenidos que pueden servir para que tu próxima web sea un éxito:

  • Joomla: uno de los reyes de la gestión de contenidos. Aunque su uso ha bajado gracias al auge de otras soluciones, aún tiene una comunidad muy activa por detrás y puede ser una buena opción.
  • Drupal: una auténtica bestia pensada teniendo en mente la usabilidad y la flexibilidad. Su uso ha estado siempre asociado a grandes portales, aunque también es una buena solución para Intranets o hasta redes con muchos módulos para prácticamente cualquier funcionalidad.
  • Typo3: este sistema de gestión de contenidos también es gratis y de código abierto, permitiendo también la posibilidad de introducir personalizaciones en la interfaz de usuario de manera rápida y sencilla. Si quieres crear experiencias propias para cada usuario, ésta puede ser una opción muy buena.
  • Concrete5: para este gestor de contenidos uno de sus principales caballos de batalla es la seguridad, con un sistema de permisos muy avanzado y pensando en ser especialmente intuitivo y fácil de usarlo.

¿Y para crear una tienda online?

Foto de Igor Miske vía Unsplash

Pues depende. En muchos proyectos, por aquí, hemos utilizado WordPress junto con WooCommerce. Si WordPress tenía una comunidad muy amplia detrás, de WooCommerce podemos decir lo mismo, con lo que habrá desarrollos y desarrolladores muy buenos trabajando para que todo funcione (además ser ambos productos de la misma empresa, Automattic).

Pero hay otras opciones muy válidas para la creación de tiendas online como son Magento (propiedad de Adobe) o PrestaShop. Todas ellas tienen en común la presencia de comunidades muy amplias y desarrolladores muy especializados que pueden extender las funcionalidades de cada una de ellas para cumplir prácticamente todas las necesidades que pueda tener tu proyecto.

Pero si no quieres estar pendiente de infraestructuras y dedicarte única y exclusivamente a vender, puedes usar soluciones en la nube.

Aunque no lo digamos expresamente, aquí sí te lo decimos: este tipo de servicios en la nube se llaman SaaS, acrónimo de Software as a Service, es decir, el software deja de ser un activo en sí mismo y pasa a ser un servicio bajo demanda. Esto te permite tener soluciones muy potentes a precios impensables hace años.

Te podemos recomendar estas tres:

  • BigCartel: usado esencialmente por creadores, a partir de 10US$ al mes tienes una solución que te sirve para poder vender hasta 25 productos. No tiene comisiones por transacción con lo que puede ser una buena solución de bajo presupuesto pero, aún así, fiable.
  • Squarespace: aunque inició sus pasos siendo un gestor de contenidos en la nube, ya ofrece la posibilidad de crear tus propias tiendas online a partir de su segundo escalón de precios (que tiene comisión, ojo). Una buena solución sin límites de productos a la venta.
  • Shopify: la solución más avanzada de las tres y especializada en tiendas online, es una solución que puede ir como anillo al dedo en muchas ocasiones. No obstante, es necesario que revises los costes de transacción (con comisiones que pueden rondar el 5% si usas proveedores de pagos externos) y los add-ons o añadidos, ya que muchos de ellos requieren suscripción.

¿Y si quiero hacer aplicaciones?

Aquí ya la cosa se complica. Hay distintos caminos para llegar al final de camino, pero te podemos contar cuáles son las tecnologías con las que trabajamos, nos sentimos a gusto y obtenemos resultados.

Una de las mejoras que trajeron los navegadores es la posibilidad de crear auténticas aplicaciones. Nosotros trabajamos lo que se llama SPA o Single-page Application, que son aplicaciones web que se ejecutan de manera rápida descargando todo lo necesario para ejecutarse sin tiempos de espera.

Estas SPA normalmente se construyen con uno o varias tecnologías, muchas de ellas orientadas a facilitar el trabajo de los equipos de desarrollo web, ya que permiten crear funcionalidades de manera rápida y con pocas líneas de código, permitiendo así que esa necesidad crítica para tu negocio no sólo funcione, sino que funcione bien.

Para las aplicaciones web se usan diferentes frameworks o entornos de ejecución. En nuestro caso trabajamos con Node.js, Vue.js y Angular.js, esencialmente.

La tecnología de las aplicaciones de tu móvil o Apple Watch sirve también para hacer webs muy complejas. Foto de Daniel Cañibano vía Unsplash
¿Qué ventajas tienen estos frameworks? La primera de todas ellas es que permiten trabajar con metodologías ágiles y desarrollar aplicaciones complejas pero muy manejables y fáciles de mantener. Esto es muy importante porque tu aplicación sí va a estar viva y deberás tenerlo en cuenta.

[destacado]Una de las cuestiones más importantes es que las aplicaciones requieren nuevas funcionalidades, cambios, etc. Así que si vas por ahí, prepara bien el presupuesto de tu empresa, porque todos los años necesitarás algo nuevo.[/destacado]

La segunda ventaja es que permiten acortar los tiempos de desarrollo. Esto es una realidad a medias… ya que depende mucho de la experiencia del equipo. Por eso es muy importante que pidas referencias y que te las enseñen funcionando.

Ejemplos de todo esto lo tienes en muchas más herramientas de las que te imaginas. Lo tienes en Quoters, la aplicación que utilizamos para hacer nuestros presupuestos. Es una aplicación construida sobre Angular.js que, además, tiene una API que permite conectarse con otras herramientas independientes para realizar acciones, es decir, aportar funcionalidades que no están disponibles en el producto final.

¿Es importante una API para tu aplicación? Sí y no. A ver, no es fundamental, aunque en muchas ocasiones las APIs estarán ya integradas, conectando servicios construidos de diferentes maneras. Pero puede ser muy útil si tienes una idea de negocio que encaja en procesos que no ofreces por completo.

Si tienes una solución que se puede integrar en un proceso o en un flujo, puedes obtener muchos clientes. No lo descartes nunca.

Y no olvides también estos consejos para hacer una web eficiente que te dábamos hace un tiempo y que siguen en vigor.

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