Cómo potenciar tu creatividad para mejorar la comunicación de tu marca

Si tuviésemos que describir en pocas palabras en qué consiste el trabajo de un comunicador, seguro que el término “creatividad” saldría a relucir entre las primeras posiciones. Pero la realidad es que ésta puede ser una cualidad muy escurridiza. Y si no, ¡que levante la mano el marketiniano que nunca ha sufrido una fase de sequía creativa!

Trabajar en una agencia ha hecho que seamos “perros viejos” a la hora de lidiar con folios en blanco o escasez de ideas originales. Y como expertos que somos, queremos compartir contigo algunos consejos que te ayudarán a potenciar tu creatividad para mejorar la comunicación de tu marca.

¡Toma nota!

¿La creatividad viene «de serie» o es posible trabajarla?

A priori, podríamos pensar que el “Full Equip” de un profesional de la comunicación tiene que incluir ser un buen analista o investigador, tener madera de escritor y, por supuesto, ser creativo. Pero lo cierto es que esta afirmación es muy matizable.

Para empezar,la “creatividad” no es un término absoluto, en el sentido de que no se puede aplicar a todos los aspectos de la vida, ni tampoco del marketing. Hay personas muy imaginativas para resolver problemas técnicos, pero sudan tinta china solo con pensar en crear un claim. O quienes diseñan packagings fabulosos en tiempo récord, pero podrían dedicar horas y horas solo a establecer un calendario semanal para redes sociales. El marketing abarca tantas áreas y es tan amplio que raramente podemos tocar bien todos sus palos.

Esto es así: no podemos negar que hay personas que, en general, son más creativas que otras. Pero sí podemos afirmar que, salvo raras excepciones, hay grandes dosis de trabajo detrás de cada propuesta creativa: cuanto mejor nos documentemos y más pensemos, más sencillo será dar con un plan innovador o una idea deslumbrante.

Así pues, la inspiración requiere una base de análisis. Pero, además, necesita un aterrizaje: la mejor idea del mundo no sirve de nada si no tiene una aplicación relativamente sencilla. Por ello, los profesionales creativos debemos trabajar codo con codo con otras áreas, como el departamento técnico o el departamento comercial. Solo así comprobaremos si podemos poner en marcha un proyecto o si, por el contrario, debemos optar por un planteamiento menos ambicioso pero más factible.

Trucos y herramientas que te ayudarán a potenciar tu creatividad

Lo sabemos. Llegados a este punto estarás pensando “¿pero el trabajo creativo no se supone que es divertido?”. ¡Aaaaay, joven padawan, cuánto te queda por aprender!

El trabajo creativo, como su propio nombre indica, ante todo es trabajo. No obstante, sí que existen algunos métodos y herramientas bastante sencillos (¡e incluso entretenidos!) que puedes poner en práctica de forma individual o colectiva, y que te ayudarán a potenciar tu creatividad:

  • Fíjate en lo que hace la competencia. Sí, sabemos que copiar está mal… ¡pero por buscar “inspiración” no pasa nada! Selecciona 3 o 4 empresas que puedan rivalizar con la tuya en cuanto a tamaño, presupuesto, target, etc. y sígueles la pista de cerca. ¿Cuáles son sus mensajes clave? ¿En qué canales están presentes? ¿Qué tipo de campañas realizan? Una vez que lo tengas claro, no te limites a imitarles (eso sí que sería copiar): ¡piensa en cómo puedes mejorar lo que hacen!
  • Intenta reservar tiempo en tu agenda para pensar. ¿Cuánto tenemos que “invertir” en una buena idea? Puede aparecer en cuestión de minutos, o resistirse como gato panza arriba. Lo que sí tenemos claro es que si el estrés te domina y saltas de una tarea a otra sin tiempo para despejarte, será mucho más difícil que se te ocurra algo innovador. La mente necesita relajarse y divertirse para generar nuevas ideas. Pon música que te ayude a concentrarte o a animarte, mira algún vídeo en YouTube, da un paseo… No es una pérdida de tiempo, es una inyección de energía para seguir trabajando con un cerebro más activo.
  • ¿Y si pudiésemos aprender jugando? Con Brand Memory Game puedes comprobar cuántas marcas reconoces en base a sus colores, tipografías y pistas sobre su ámbito de trabajo. ¡Una forma muy original de inspirarte o visualizar nuevos logotipos!
  • Lleva siempre contigo un cuaderno para escribir o dibujar ideas, o mándate audios a ti mismx por WhatsApp. La inspiración, a veces, tiene la manía de sorprendernos en los momentos más insospechados (y más inoportunos). Será mejor que no dejes pasar un buen concepto sin apuntarlo, porque el cementerio de las buenas ideas está lleno de los “luego me acordaré”.
  • Compartir, escuchar y participar. Parece sencillo, pero… ¿de verdad sabemos hacerlo? Ésta es la premisa de la que parte The Empathy Game, cuyo objetivo es conocer más en profundidad a las personas que nos rodean, ya sean familiares, amigos o compañeros de oficina. Traducido al lenguaje marketiniano, este juego nos hace trabajar la empatía como base para estimular la creación de mensajes más emotivos y cercanos, que verdaderamente impacten en nuestros consumidores.
  • Intenta rodearte de personas con experiencias y gustos distintos a los tuyos. Ya lo decía Einstein: ¿si siempre haces lo mismo, cómo esperas obtener resultados diferentes? Pues eso, aplicado al Branding, significa que contar con equipos de trabajo homogéneos no es la mejor idea en cuanto a términos de creatividad se refiere. No obstante, es poco probable que puedas elegir a tus compañeros de trabajo, pero sí puedes procurar hablar con personas distintas, que puedan inspirarte o darte planteamientos que no se te habrían ocurrido. Cuéntale a tus hijos o a tus sobrinos en qué estás trabajando, consulta con tu pareja, pregunta a tus amigos… ¡o incluso al compañero de viaje en metro, si te notas atascadx! Cuanto más diversas sean las opiniones que recopiles, más cerca estarás del éxito.
  • ¿Te cuesta trabajar tu estrategia de contenidos? El Creative Content Kit, basado en la teoría del “Sistema de Publicación”, cuenta con 4 pasos muy útiles que te ayudarán a desbloquearte. El primer paso consiste en trabajar sobre Producto, Marca y Negocio. En el 2º, con la información recopilada en el paso previo, se pensará en el enfoque editorial y los contenidos necesarios para llegar a la audiencia seleccionada. En tercer lugar se verificarán mensajes y objetivos, y se buscarán los canales más apropiados para alcanzarlos (¿vídeos en Facebook? ¿Posts en blogs?). Y, por último, se trabajan herramientas y estrategias para atraer a la audiencia hacia los contenidos.

¿Tienes algún truco infalible cuando la inspiración te falla? ¡Somos todo oídos y ojos!

Comparte este artículo

Facebook Twitter Linkedin WhatsApp E-mail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *