Cómo planificar una web

Quieres hacer una nueva web. Da igual si partes desde cero o si simplemente se trata de un cambio de imagen, el caso es que has llegado hasta aquí porque necesitas planificarla, así que te explicaremos el paso a paso en una serie de posts.

En el de hoy vamos a hablar de cosas básicas que has de tener en cuenta para que todo esté listo y así evitarte quebraderos de cabeza, bien si lo haces internamente, bien si contratas a una agencia de desarrollo web para que dé todos los pasos por ti.

Piensa que una web no es sólo un escaparate, sino que has de dar diferentes pasos para que la gente llegue hasta ella, bien porque buscan tu nombre, bien porque están buscando algo que ofreces. Esto último es lo mejor, porque el valor lo aportará la información que les facilites. Pero para llegar hasta ese punto será necesario dar muchos otros pasos antes.

Adopta la postura de leer, porque te lo vamos a contar todo para que tu transformación digital sea un camino de rosas.

Lo primero para tu web: el dominio.

El dominio de tu web es el nombre con el que tu navegador (que esperamos no sea Internet Explorer 8 a estas alturas) llegará a tu página web.

Es muy importante que cumpla dos requisitos:

  • Identificarte: bien porque aparece el nombre de tu empresa o bien el del producto que quieras mostrar al mundo.
  • Ser fácil de recordar: atrás quedaron los tiempos en los que los dominios cortos estaban disponibles.

Si tu empresa se llama ACME, S.A. y vendes un producto para coyotes en su labor de cazar Correcaminos puedes usar como dominio somosacme.com para identificar a tu empresa o cazacorrecaminos.es si quieres usar la web para tu producto.

A Google le gustan los nombres que identifican cosas (casi siempre), así que si tu dominio es suficientemente descriptivo, puede que te lleves el gato al agua antes que tu competencia.

Un buen alojamiento, fundamental

Sí, la web ha de estar en algún sitio. Ni se te ocurra alojarla en un servidor dentro de tu empresa, haznos caso.

Para poder alojarla deberás elegir un sitio fiable y cerca de la ubicación donde esté tu público, ya que la velocidad es importante y a mayor distancia, más tiempo de carga. Eso tus clientes lo sabrán.

Panel de un alojamiento web. Foto de Web Hosting vía Unsplash
Para un proyecto estándar, hay opciones muy buenas y válidas, ya que cada vez más las empresas de hosting cuidan mucho sus servicios. Pero para facilitarte las cosas, te ponemos una serie de requisitos mínimos que has de tener en cuenta para elegir tu alojamiento web:

  • Soporte todos los días de la semana: lo ideal es un 24/7, es decir, que en todo momento haya alguien para dar soporte a incidencias, (aunque eso no quiere decir que te vayan a solucionar todo de manera inmediata).
  • Copias de seguridad diarias: de esta manera evitarás la pérdida de datos o solucionarás errores en un par de clics.
  • Actualizaciones de sistema constantes: es muy importante que el servidor de tu web esté constantemente actualizado (aunque esto tiene también alguna contrapartida).
  • Selección de zona geográfica: ¿vendes en el extranjero? ¿En otros continentes? Cuanto más cerca estés de tus clientes, más fácil para ellos.
  • Instaladores: aunque haya veces en las que una instalación manual es útil, en otras ocasiones basta con instalar el gestor de contenidos de manera rápida. Así que, ¿para qué complicarse?

Estas cinco características son las fundamentales, pero hay otras más como la posibilidad de tener certificados SSL o el almacenamiento SSD que cada vez más la incorporan todas las empresas de hosting, así que no deberías preocuparte. O puedes usar servicios externos como, cada vez más, pasa con los correos electrónicos.

¿Y la nube?

La nube siempre es una opción. El uso de la computación distribuida (una de las aplicaciones de la nube) es fundamental hoy día. Aunque estaba pensada para el uso de soluciones avanzadas y la ejecución de aplicaciones a medida, el ahorro de costes y procesos lo convierte en una opción muy plausible para alojar webs.

Te ahorrarás gastos de infraestructura y mantenimiento, siempre con total fiabilidad, ya que la seguridad está garantizada en todo momento por la empresa que lo gestione. Además, te permitirá acceder a otros servicios más avanzados como clones de la web en función de la región en la que se encuentre, balanceo de carga para momentos de mucho tráfico y muchas funcionalidades más que se contratan apenas con un clic.

Nosotros trabajamos tanto con Heroku como Cloudways, pero hay otras opciones igual de fiables y a precios muy competitivos.

Diseño y desarrollo, haz que vayan de la mano

¿Por qué han de ir de la mano? Muy sencillo, para evitar sobrecostes.

Y la mejor manera de que vayan de la mano es que los confíes a un equipo conjuntado (como el nuestro) que tenga integrados de manera coordinada al equipo de diseño y al de desarrollo web.

La razón de los sobrecostes no es baladí. Nosotros como agencia especializada tanto en diseño como en desarrollo nos hemos dado cuenta de que algunos diseños son complejos de implementar… y más aún de entender. Y no hablamos de que no los pueda entender nuestro cliente, sino el cliente final, ese que te deja el dinero que permite pagar sueldos, facturas y generar beneficios en tu empresa.

Conjugar aspectos como la usabilidad y los resultados son algo que solo se puede conseguir tomando la web como un proyecto completo y global, ya que en muchas ocasiones nos vamos a encontrar que un diseño espectacular no es fácilmente entendible por tus potenciales clientes y puede llegar a generar tensiones con el equipo de desarrollo. ¿Dónde está el contacto? ¿Y el menú? ¿Por qué aparece como descripción de mi web el aviso de cookies?

Elementos de diseño de una web. Foto de José Alejandro Cuffia vía Unsplash

Eso no quiere decir que tengas que hacer un diseño simple, que otro día hablamos de lo difícil que es conseguir algo sencillo, sino lo que ello puede conllevar de cara al desarrollo.

Muchos diseños pueden no ser funcionales para los objetivos de tu empresa. Ten en cuenta que, cada vez más, la navegación en las webs es estándar y si te diriges a un público muy estándar, ese diseño tan maravilloso puede no llevar a ninguna parte. Por eso en una agencia como Microbio implicamos en nuestros proyectos web a todo el equipo: diseño y desarrollo siempre están en comunicación entre ellos y con el departamento de contenidos para que los objetivos de cada proyecto se cumplan lo mejor posible.

Pero estos objetivos no solo se consiguen por tener una web. Hemos de obtener datos, procesarlos y meterlos dentro de nuestro flujo de ventas.

Aquí es donde entra la palabra maldita: integraciones.

Integra. Automatiza.

Si quieres que tu web sea una auténtica vía de entrada de negocio has de realizar integraciones. De ahí que los desarrolladores muchas veces se queden cortos de horas: una buena web pensada para negocio ha de tener integrados otros servicios.

¿Qué servicios? Los que quieras, pero todos ellos tendrán en común varias características:

  • Te permitirán controlar todo lo que hacen tus visitantes en la web.
  • Optimizarán la captación de datos de esos visitantes, es decir, te ayudarán a convertir visitantes en auténticas oportunidades de negocio o leads.
  • Ayudarán a que automatices las respuestas en función del momento. Es más, incluso te permitirán cualificar a esos leads para que tu trabajo sea lo más productivo posible.

Sin esos tres puntos, cualquier solución será tediosa y llegará al abandono. ¿Quieres algunas soluciones de las que usamos? Claro.

¿Para qué hacerlo a mano cuando soluciones que permiten automatizar casi todo? Dedícate a lo importante. Imagen de Alex Knight vía Unsplash

Mailchimp te permitirá no sólo tener tu email marketing en forma, sino que también permite hacer páginas de aterrizaje rápidamente que puedes integrar para cuando lo necesites en alguna campaña. Una auténtica navaja suiza que nos permite optimizar muchas campañas.

Zapier te permite automatizar tareas entre servicios de manera rápida y sencilla, olvidándote de complejos desarrollos ya que todo ello se configura mágicamente.

Suma un Google Tag Manager para hacer todas las integraciones que necesites de código con apenas un par de clics y copia-pegas. Así podrás conseguir que tus equipos de desarrollo, marketing y ventas puedan dedicarse a cosas verdaderamente importantes.

Con estas tres herramientas puedes solucionar muchas de las necesidades que tendrá tu web: la integración con servicios de análisis y publicidad, la captación y el proceso de datos para que tu equipo de ventas pueda empezar a trabajar o incluso para dar soporte a tus clientes a través de tu web si es necesario. Es un primer paso en la integración y verás cómo no te arrepientes.

Intenta que todos los departamentos den su punto de vista. Y no pienses en obtener la mejor web: una web es un ente vivo y lo que hoy vale, mañana puede no valer. Piensa en que deberá estar en constante evolución.

Haz que Google te ame

Tienes un diseño, tienes una web que desarrollar con sus integraciones y sus cosas… Pero, ¿y los contenidos?

Porque una web puede ser visualmente preciosa y estar llena de imágenes pero a Google, el auténtico monstruo que mueve y visibiliza contenidos, también le gustan los textos. Y las palabras clave. Vamos, el SEO, la optimización.

Nunca infravalores la importancia de Google. Imagen de Christian Wiediger vía Unsplash

Ahí es donde has de planificar muy bien varias cosas:

  • Una estructura lo más coherente posible y, sobre todo, que evite el contenido duplicado y los callejones sin salida. El contenido lo penalizará Google (y mucho), así que no crees páginas porque sí; te generará muchos más problemas que soluciones en el futuro. Y los callejones sin salida porque harán que tus clientes se frustren al no encontrar lo que buscan. Y no queremos eso, ¿verdad?
  • Unos contenidos adecuados a lo que ofrezcas, es decir, usa las palabras de tu sector y no tengas miedo a incluir explicaciones más sencillas de apartados muy técnicos. Eso dará contexto a los buscadores y permitirá que te encuentren desde los públicos más avanzados a los que no saben exactamente qué buscan.
  • Describe siempre tus imágenes. ¿Por qué? Muy sencillo, una de las grandes fuentes de tráfico a las webs es el buscador de imágenes de Google. Si le dices qué estás mostrando, su robot entenderá aún mejor qué tienes que ofrecer.

En realidad estos tres pasos a planificar se reducen a una única cuestión: realiza un estudio de palabras clave, esto ayudará a que tu web incluya la terminología de tu sector. Esto te ayudará en esta parte y hará que Google te quiera. Palabra.

Como ves, el trabajo de una web no es algo tan fácil como parece. La planificación de una web es algo que implica, al menos, un buen diseño, un desarrollo competente, una estructura de contenidos adecuada y, sobre todo, la posibilidad de alcanzar nuestros objetivos.

Pero falta una cosa que hemos dejado para un segundo post: ¿Qué tecnología elegir para hacer una web?

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