¿Qué es y para qué sirve el Branding?

La palabra branding es uno de esos términos comodín que se utiliza en demasiadas conversaciones y que pocos saben, realmente, qué significa. Muchos, la utilizan como sinónimo de diseño; otros tantos, para referirse a marcas e identidades. Entonces, ¿son incorrectas estas definiciones?

Lo cierto es que ambas tienen parte de verdad, aunque están lejos de ofrecer una definición completa y acertada de lo que de verdad significa hablar de branding.

A lo largo de este artículo, trataremos de ofrecer un visión amplia del término y hablaremos sobre el impacto que puede tener en una empresa.

Branding, mucho más que diseño

El branding se encarga de la creación y gestión de una marca a nivel global, es decir, tanto de los activos tangibles como los intangibles.

Dado que el branding debe entenderse como un enfoque y una metodología, está muy por encima del diseño de la identidad visual de una empresa o de una campaña de publicidad en el medio que fuere. El branding actúa como el paraguas bajo el que todos los elementos que forman una empresa (recursos humanos, departamentos de marketing, comunicación, diseño…) deben articularse.

Para aterrizar más el término, la AEBRAND (Asociación Española de Empresas de Branding) define branding como:

“El branding es la gestión inteligente, estratégica y creativa de todos aquellos elementos diferenciadores de la identidad de una marca (tangibles o intangibles) y que contribuyen a la construcción de una promesa y de una experiencia de marca distintiva, relevante, completa y sostenible en el tiempo”.

Por lo tanto, hablar de branding es hablar de marca, estrategia, negocio y visión.

Una vez que ya hemos analizado el término branding, es necesario definir qué es una marca y qué elementos la forman para entender el concepto de branding.

Qué es una marca

Marca, marketing, branding… Son muchos los términos que están relacionados entre sí y pocas las definiciones que sientan las bases de lo que es cada palabro.

El marketing es una de las disciplinas que más hablan sobre marcas. Pero, a la vez, conviene recordar que es el branding quien se encarga de gestionar las marcas y, el marketing, quien se encarga de gestionar el mercado. Entonces, una vez tengamos definida la estrategia de marca, se podrá definir una estrategia de marketing.

Así, el concepto de marca podría definirse como la percepción que los consumidores tienen sobre tu empresa. Esa idea sobre ti estará basada en lo que piensan que eres, lo que representas, es decir, en sentimientos y valores.

«La marca es la percepción que los consumidores tienen sobre tu empresa»

¡Tuitéalo!

¿Quiere esto decir que las marcas no tienen ningún poder de influir en esa percepción? Más bien, todo lo contrario. Todos los agentes que interactúen con tu empresa/producto/servicio tienen un concepto sobre ti creado a partir de tus propias acciones y de cómo te comunicas con el entorno. Por lo tanto, debe estar en la mente de todas las empresas, grandes y pequeñas, la construcción de una marca consciente, que ejecute iniciativas positivas y englobadas bajo una estrategia.

Por eso, no debemos olvidar que todas las empresas y organizaciones proyectan una imagen de marca, lo hagan de una forma consciente o no. Es en este punto donde entra el branding, que se encargará de gestionar esa percepción de tu marca de manera estratégica.

¿Para qué sirve el branding?

Una de las preguntas esperables tras conocer el significado real de la palabra branding, es saber para qué y a quién le sirve.

El objetivo del branding no es diferente al objetivo de tu empresa. Una empresa quiere diferenciarse de su competencia y posicionarse como referente de un sector de consumidores en concreto.

El vehículo que articula esta consecución de objetivos, desde el punto de vista del branding, se llama cultura empresarial: cómo se relaciona tu empresa con agentes externos, cómo lo hace con sus propios empleados, cómo se comunica… Si todos estos aspectos se gestionan de manera consciente, contribuirán a mejorar la fidelidad hacia la marca y su capacidad de influencia.

Dado que todas las empresas proyectan una idea en el imaginario colectivo (a nivel local o global) de lo que son, es evidente pensar que no importa el tamaño del negocio ni si ofrece productos o vende servicios. Por eso, adoptar una estrategia de negocio desde el punto de vista del branding no es solo cosa de Apple o Coca Cola. Y, a la vez, no cabe duda de que la estrategia a seguir no será la misma para todas las empresas. Por eso, de lo que puedes estar seguro, es del poder y la capacidad que tiene el branding para mejorar y aportar valor a tu negocio.

Y eso, precisamente, es lo interesante.

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